Preparar, aplicar dos capas de producto y sellar son las claves del éxito para que tu manicura y tu pedicura no se estropeen.
Así lo menciona COSMOPOLITAN
Nuestra obsesión por experimentar con los diseños de uñas no ha dejado de crecer en los últimos tiempos. En estos meses hemos caído en la tentación de las manicuras de flores (que se han convertido en la gran tendencia de 2021) y de las uñas ‘baby boomer’ con el tono difuminado. Y es que las posibilidades son infinitas: para muestra, las 25 ideas de manicura francesa para las que buscan un diseño clásico pero no aburrido.
Además de conseguir un diseño bonito y original, lucir una ‘mani-pedi’ bien hecha y que aguante hasta el infinito es de las cosas más satisfactorias que hay. Pero no hace falta que te gastes una fortuna en un salón de belleza para conseguir un acabado profesional. De hecho, montarte el spa en casa es más fácil de lo que piensas. Hay una gran diferencia entre pintarse las uñas de las manos y de los pies deprisa y corriendo o hacerlo bien. Por eso le hemos pedido a Lucero Hurtado, la manicurista favorita de las ‘celebrities’ y embajadora de la firma OPI, que nos explique cómo pintarse bien las uñas de pies y manos para que duren más tiempo.
Limpia y prepara las uñas de manos y pies
Antes de empezar con tu sesión ‘beauty’, llena un cuenco con agua templada para las manos y un barreño para los pies. “Este paso es fundamental, ya que es mejor limpiar las cutículas en el agua porque se maltratan mucho menos que en seco”, explica Lucero Hurtado. “Desinfecta manos y pies con un spray y procede a retirar el esmalte. Después, con la zona bien seca, lima la uña para darle la forma que más te gusta. Utiliza un gel para las cutículas y sumerge manos y pies en el agua durante unos minutos”, explica la experta. Cuando los saques, puedes utilizar un palito de madera o de metal para empujar las cutículas y limpiar bien la suciedadque pueda quedar.
“Utiliza un alicate para cortar las pieles que quedan sueltas por los lados de las uñas, pero sin llegar a cortar la cutícula: es mejor no quitarla porque puede hacer que salga más o incluso irritar la zona. El siguiente paso consiste en pulir la uña con una lima suave, del tamaño 100 más o menos. Este es un buen momento para pasarte una pala de pedicura por los talones y suavizar así los callos y las durezas”,
explica Lucero Hurtado, que después de este paso suele recurrir a una piedra pómez para que la parte de la cutícula quede aún más pulida. “Esta operación ayuda a retrasar la salida de las pieles y, por tanto, a que la manicura dure más tiempo”, añade la manicurista. Después, realiza un pequeño masaje con un exfoliante (puedes usar el mismo que tienes en la ducha para exfoliar el cuerpo) para eliminar el polvo que ha quedado tras el limado. La idea es dejar lasmanos y los pies totalmente lisos. Aclara con agua templada y asegúrate de que la piel y las uñas están totalmente limpias antes de secarlas muy bien.